lunes, 3 de junio de 2013

Pequeñas elecciones de la vida



Me fui a mi habitación, contenta de haber acabado mi día de trabajo. Había sido el más largo y el mejor martes que podía recordar. Sólo era el mejor porque vi a mis amigos en el almuerzo y después a Genaro esta noche.

Estaba tan feliz a pesar de haber trabajado tuve la oportunidad de hablar más con él, su preocupación por mis sentimientos me conmovió. Podía confiar en él. Sabía con todo lo que tenía que me escucharía y prestaría atención. Sonaba como si yo le gustase tanto a él como él mí. Su timidez y comentarios resguardados cuando le conocí tenían perfecto sentido ahora. Estaba contenta de que estuviera más relajado conmigo cada vez que pasábamos tiempo juntos, nuestra relación iba avanzando y eso me gustaba.

Realmente era algo bueno que mi hermano Mario se hiciera amigo de José en el gimnasio. Si no lo hubiera hecho, no hubiera conocido a Mariana, Laura, y a Genaro, y yo tampoco les hubiera conocido.  

Es raro, como un pequeño suceso puede enlazar la vida de varias personas. Deseaba que el verano terminara pronto para poder dejar de trabajar y pasar más tiempo con mi novio, a que bien sonaba esa palabra.

Al día siguiente en el trabajo estaba pensando a qué hora iba a pasar Genaro por mí, tenía tantas ganas de verlo, de abrazarlo, de pasar tiempo con él, salí de mis pensamientos cuando vi que alguien se sentaba en mi sección, moví los pies tan rápidamente como podía sin tropezarme, en el camino me tope con Alfredo pase por  su lado, Alfredo no podía entender la indirecta de que yo no quería más que una informal amistad. De hecho, no lo comprendía ni cuando yo lo decía en voz alta. O cuando Citlali se lo decía. Me reí recordando ese divertido día de trabajo.

Por fin termino mi  turno y como siempre Genaro llego muy puntual, íbamos caminando uno  al lado del otro, cada vez que le echaba un vistazo a Genaro, le pillaba mirándome y sonriendo. Me daba esperanzas de que quizás sintiera por mí lo que yo sentía por él.

Había dicho que yo le gustaba mucho. Pero hoy me había dado cuenta de que yo sentía algo mucho más fuerte por él. Quería pasar cada segundo con él. Cada vez que dejaba su lado me sentía más incómoda. Me encontré preguntándome una vez más como esto podía ser real, como él podía ser real.