domingo, 16 de junio de 2013

Una hermana más


Conozco a Laura desde los  siete años. Hemos pasado por todo, desde compartir una malteada, hasta el descubrimiento del Push up. Juntas hemos soñado con estrellas adolescentes. Tristemente me tuve que alejar de ella a los 12 años, debido a que mis padres decidieron que yo tenía que irme con mis abuelos a Hidalgo por una temporada. Por lo tanto,  terminaría de estudiar mi secundaria ahí. Me destrozó por completo.
 En parte entendía por qué tenía que alejarme de ella. Mis abuelos estaban ya muy viejos para  estar solos en ese pueblo, pero no comprendía por qué precisamente debía  ser yo la que necesitaba dejar todo para irme con ellos. Me sentía terriblemente mal. Había llorado toda la noche, por lo que  mis hermanos me decían que parecía muerta en vida. Pero no se podía hacer nada más, solo aprovechar el poco tiempo que me quedaba con ella.  
Antes de irme, me encontré con Laura y salimos a dar un paseo por el bosque. Nos dirigíamos a nuestro lugar favorito, un pedacito de pasto, al cual acudíamos siempre juntas, cuando estábamos tristes, cuando queríamos llorar por amar a las personas incorrectas, para contarnos nuestras anécdotas; en fin para todo.  Era nuestro lugar favorito.

De regreso a mi casa pase por el lugar donde Laura y yo solíamos jugar de niñas. Fue ahí donde hace 10 años hicimos esta promesa.
Cuando yo te ponga esta pulsera diré mi promesa y tú harás lo mismo conmigo -dijo-. Prometo ser tu mejor amiga siempre, y estar contigo en las buenas y en las malas, siempre escucharte y apoyarte. En el momento que tú te quites esta pulsera dejaremos de ser amigas. Esta pulsera representa nuestra amistad y los cinco años, y muchos más años que tendremos juntas, y así cada vez que tú observes la pulsera te acordarás de mí, pensaras en mí, y sabrás que sin que  importe el lugar donde estés, siempre habrá en mi una amiga a tu completa disposición, la cual nunca te fallará.- dicho esto Laura me puso la pulsera que tenía una D&L escrita por detrás.

Mi turno- dije- .Laura, prometo que seré tu más grande amiga, tu compañera fiel.  Siempre te apoyaré, y si te equivocas estaré ahí para ayudar a levantarte de nuevo, a corregirte. Pase lo que pase me tendrás a tu lado siempre. En el momento que tú te quites esta pulsera dejaremos de ser amigas.


Con esa promesa en mi corazón, me fui a mi casa a terminar de empacar.