domingo, 30 de junio de 2013

Nadie como tú




Ricardo  llegó al entierro acompañado de su padre. Recuerdo que trató de presentármelo, pero si me preguntaran qué aspecto tenía, no sabría còmo contestar. Mi cuerpo en ese momento se estuvo moviendo por inercia. Con Laura tomada de mí mano, entramos al salón donde estaban velando a su padre. Las flores blancas y celestes adornaban todo el lugar y una gran foto de Víctor, portando su caña de pescar precedía la lúgubre estancia.

No pude ver el ataúd. El estomago se me revolvió con solo admirar la madera tallada de este en la lejanía. Prefería tener la última visión de Víctor clavada en mi memoria, y los recuerdos de aquellos días en los que él portaba su tierna sonrisa y el sonrojo en su piel. Después de unas horas, los amigos de toda la vida cargaron el cajón hasta el coche fúnebre, con mi padre entre ellos, y partimos al cementerio. Vestimos a Laura, ya que ella estaba demasiado deprimida para hacerlo por sí misma, y luego el tiempo pasó de una forma extraña.

Llegamos al cementerio. La familia y los  amigos le otorgaron lindas palabras de despedida; Mariana, Citlalli y yo soplamos un beso al ataúd cerrado-como antiguamente se los soplábamos a Víctor en persona-.  Laura, en algún punto donde su cuerpo no resistió más, se desmayó y Ricardo la atendió con toda la dulzura del mundo.

La gente comenzó a marcharse cuando las primeras gotas de lluvia bañaron el cementerio; sin embargo, Mariana, Citlalli y yo permanecimos allí con  la madre de Laura y los chicos. Terminé empapada y dolorida, con los ojos hinchados y la garganta lastimada, pero no me importó. Fue un precio pequeño que pagar por no haber  estado con Laura desde el principio en sus peores momentos.

Después de unas horas me encontré tendida en mi cama, desvestida y temblando por el llanto. No podía dormir, por lo que me levanté y caminé hasta el sillón de mi casa. Recuerdo vagamente que Ricardo se ofreció a pasar la noche conmigo, pero lo rechacé. No tenía ganas de ver a nadie más que a mis amigas. Pasé no sé cùantas horas mirando vídeos de nuestras acampadas con Víctor, Laura, mi padre, y yo. Rei con lágrimas en los ojos y echando de menos los tiempos en los que las cosas eran fáciles, en los que Víctor estaba vivo y en los que con un abrazo paterno y unas palabras adultas  acababan todos los males.

domingo, 23 de junio de 2013

Te amamos, U-Kiss



Fue en Diciembre de 2010 cuando yo tenía 18 años. Había comprado boletos para que, Laura y yo  asistiéramos al concierto del grupo  U-Kiss, el cual iba a presentarse en el José Cuervo Salón.  Siempre había querido verlos en vivo. Al fin, ese día había llegado
Llegamos temprano, al lugar dónde se iba a presentar el conjunto asiático,  él sitio estaba a reventar. Dentro del lugar, me sentía muy emocionada, ya que era la primera vez que asistía a un evento de uno de mis grupos favoritos. 
La lluvia y al frío de la noche de invierno, no impidió que los gritos de histeria de los cientos de fanáticas se escucharan a varios metros de distancia. U-Kiss, saranghae (“Los amamamos U-Kiss”), vociferaban en coreano las admiradoras para pedir que los siete integrantes del grupo salieran al escenario, esto ocurrió a las nueve de la noche, una hora después de lo pactado.
"Stop, girl", fue la canción con la que se inició el espectáculo, que a diferencia de otros shows de K-Pop no fue de gran despliegue escénico, Vinieron luego "Believe" y "Bingeul Bingeul". Luego, un desperfecto técnico haría que los U-Kiss salieren momentáneamente del escenario. Algunos minutos después retornarían para dar, con papel en mano, un discurso en español.
“¡Hola! México, bienvenidas a esta fiesta”, dijo Dongho. Luego, Kevin añadiría: “Todos hemos tenido momentos malos, pero siempre se puede salir adelante. De eso tratan estos temas”. Esa fue la introducción para dos de las canciones que nos sumieron en el llanto a nosotras sus fans: "0330" y "Someday".
La velada transcurriría luego con algunos cambios de vestuario y canciones como "Tick Tack", "Forbidden Love", "Doradora" y "Shut up". El momento más esperado por las admiradoras de U-Kiss llegaría con el estreno mundial de su versión en español de "Dear my friend".
“Es un poco difícil aprender español, pero hicimos esta canción con mucho amor. Ha sido la primera vez que cantamos en este idioma (español) ¿les gusta? Hicimos esta canción para ustedes, para que no se olviden de nuestra visita a Latinoamérica. La pasamos genial, nos gustaría volver. ¿Les gustaría que volvamos?”, dijeron los asiáticos antes de cerrar la velada con "Without you" y "Man Man Ha Ni".
Definitivamente es una experiencia que jamás olvidare. Quedara por siempre en mi memoria. Es un grupo que vale la pena, a pesar de su corta trayectoria.
                                          




domingo, 16 de junio de 2013

Una hermana más


Conozco a Laura desde los  siete años. Hemos pasado por todo, desde compartir una malteada, hasta el descubrimiento del Push up. Juntas hemos soñado con estrellas adolescentes. Tristemente me tuve que alejar de ella a los 12 años, debido a que mis padres decidieron que yo tenía que irme con mis abuelos a Hidalgo por una temporada. Por lo tanto,  terminaría de estudiar mi secundaria ahí. Me destrozó por completo.
 En parte entendía por qué tenía que alejarme de ella. Mis abuelos estaban ya muy viejos para  estar solos en ese pueblo, pero no comprendía por qué precisamente debía  ser yo la que necesitaba dejar todo para irme con ellos. Me sentía terriblemente mal. Había llorado toda la noche, por lo que  mis hermanos me decían que parecía muerta en vida. Pero no se podía hacer nada más, solo aprovechar el poco tiempo que me quedaba con ella.  
Antes de irme, me encontré con Laura y salimos a dar un paseo por el bosque. Nos dirigíamos a nuestro lugar favorito, un pedacito de pasto, al cual acudíamos siempre juntas, cuando estábamos tristes, cuando queríamos llorar por amar a las personas incorrectas, para contarnos nuestras anécdotas; en fin para todo.  Era nuestro lugar favorito.

De regreso a mi casa pase por el lugar donde Laura y yo solíamos jugar de niñas. Fue ahí donde hace 10 años hicimos esta promesa.
Cuando yo te ponga esta pulsera diré mi promesa y tú harás lo mismo conmigo -dijo-. Prometo ser tu mejor amiga siempre, y estar contigo en las buenas y en las malas, siempre escucharte y apoyarte. En el momento que tú te quites esta pulsera dejaremos de ser amigas. Esta pulsera representa nuestra amistad y los cinco años, y muchos más años que tendremos juntas, y así cada vez que tú observes la pulsera te acordarás de mí, pensaras en mí, y sabrás que sin que  importe el lugar donde estés, siempre habrá en mi una amiga a tu completa disposición, la cual nunca te fallará.- dicho esto Laura me puso la pulsera que tenía una D&L escrita por detrás.

Mi turno- dije- .Laura, prometo que seré tu más grande amiga, tu compañera fiel.  Siempre te apoyaré, y si te equivocas estaré ahí para ayudar a levantarte de nuevo, a corregirte. Pase lo que pase me tendrás a tu lado siempre. En el momento que tú te quites esta pulsera dejaremos de ser amigas.


Con esa promesa en mi corazón, me fui a mi casa a terminar de empacar.